–>
Fisioterapia para el dolor pélvico
y las relaciones sexuales dolorosas.
No tienes que
seguir aguantando.
El dolor pélvico crónico, el dolor en las relaciones sexuales, el vaginismo y la dispareunia tienen tratamiento. No son «cosas de la cabeza». No son consecuencias normales del parto o de la edad. Son disfunciones del suelo pélvico tratables con fisioterapia especializada.
No es normal que duela.
Y no es culpa tuya.
Una de cada cinco mujeres tiene dolor durante las relaciones sexuales, ya sea de entrada, durante o después. Muchas no lo cuentan. Muchas lo consultan y les dicen que «es normal» o que «es cosa de los nervios». No lo es.
La dispareunia, el vaginismo, la vulvodinia y el dolor pélvico crónico son disfunciones reales, con causas identificables y tratamiento efectivo. La fisioterapia uroginecológica especializada es una de las herramientas más eficaces.
La Sociedad Internacional para el Estudio de las Enfermedades Vulvovaginales reconoce la fisioterapia del suelo pélvico como tratamiento de primera línea para el vaginismo y la dispareunia. Es más efectiva a largo plazo que los tratamientos farmacológicos aislados.
¿Por qué duele?
El dolor pélvico y en las relaciones sexuales casi siempre tiene componente muscular: el suelo pélvico hipertónico (demasiado tenso) no puede relajarse para permitir la penetración o se contrae de forma involuntaria. Ese espasmo muscular es real — y tratable.
También puede haber tejido cicatricial (de una episiotomía, un desgarro, una cesárea) que crea adherencias y dolor. O alteraciones neurológicas en la zona pélvica. Cada caso es diferente.
Por eso el tratamiento empieza siempre con una valoración. Primero entendemos qué está pasando. Después tratamos.
Sin tabúes.
Con la técnica correcta.
«Llevaba 3 años con dolor en las relaciones y nadie me había dicho que tenía solución. En 10 semanas de fisioterapia recuperé mi vida sexual. Ojala lo hubiera sabido antes.»
Paciente · dispareunia posparto
¿Cuánto tiempo llevas
conviviendo con el dolor?
Escríbeme por WhatsApp. Cuéntame qué está pasando — con tus palabras. Te respondo con honestidad sobre si puedo ayudarte y cómo funciona el tratamiento.